La palabra "Metafísica" proviene del griego metá, que significa "más allá"; y physiká que es "física". Metafísica, pues, significa "más allá de lo físico"; aquello que no puede ser percibido por los sentidos comunes (vista, oído, tacto, etc.). Este término fue usado por Andrónico de Rodas al ordenar ciertas obras de su maestro Aristóteles, las cuales trataban sobre el estudio de fuerzas no mesurables físicamente como lo son: el Amor, la Paz, la Buena Voluntad, la Devoción, etc.
En 1946, Conny Méndez funda en Caracas, Venezuela, el Movimiento de Metafísica Cristiana, basado en un descubrimiento sensacional, como ella misma lo denominaba; un hallazgo que pronto la humanidad iba a conocer y utilizar para ser feliz y vivir en armonía con las Leyes de la Creación, tal y como es el propósito de Dios para el hombre.
Para comprender mejor de qué trata este descubrimiento miraremos hacia atrás, al propio origen de la raza humana. En la Biblia, libro sagrado por excelencia, se comenta que hubo un sabio, descendiente de Adam, de nombre Enoch, quien era también padre de Matusalén. Enoch vivió más de trescientos años y se decía de él que era un hombre tocado por la Gracia Divina, a tal grado que no habiendo medios de comunicación, ni periódicos, lo conocían en muchas partes del mundo. Por ejemplo, en Egipto lo llamaban el Dios Thoth; en Grecia: Hermes Trismegisto; en Fenicia: Cadmus, y era tan grande su fama que cada país se lo quería apropiar y hacerla ver como suyo. Pronto esto generó cierta fricción, pues no podían tolerar que este gran sabio fuera de origen judío. Esto no importó mucho al principio, pues su enseñanza se estudiaba con asiduidad en muchos sitios y universidades de la época. Por cierto, Moisés estudió su enseñanza en la famosa Universidad de Heliópolis.
Enoch no murió, sino que ascendió, tal y como lo hizo el Maestro Jesús. Su enseñanza perduraba luminosa y pronto los esenios la estudiaron y atesoraron. El propio Maestro Jesús la aprendió cuando estudió con los esenios.
Andando el tiempo la fricción fue aún mayor; se generaban intrigas, mentiras y deducciones ilógicas acerca del verdadero origen de Enoch, pero su origen judío era innegable. Esto produjo tanto odio que comenzó una persecución contra todo lo que Enoch dejó escrito. No soportaban que un ser tan grande perteneciera a una raza perseguida y a su parecer "inferior". Se sabe que Enoch escribió cuarenta y dos libros donde se trataba del origen del universo y del hombre, de geometría celeste, de astrología, de cosmografía, numerología, y de muchas cosas más. Todo esto teniendo en cuenta lo difícil que era entonces escribir un libro.
Inmediatamente hecho este descubrimiento (que en realidad fue un "re-descubrimiento", pues no era nada nuevo, sino más bien se destapó algo que estaba oculto), se crearon organizaciones como lo son: La Ciencia Cristiana, La Ciencia Divina, Unity, El Puente a la Libertad, la Actividad Yo Soy, etc. Todas estos movimientos y organizaciones lo que estudian es lo que se denomina en Metafísica: "El Principio de Mentalismo". Este Principio ha revolucionado al mundo de hoy, a tal grado que ya son millones de personas que lo practican con maravillosos resultados. Es la llave de oro que usan para salir de todos los problemas; de las enfermedades, y de las calamidades.
El Principio de Mentalismo enuncia que todo es mente; que todo lo que nos rodea, todo lo que nos ocurre; lo que somos, vemos y sentimos es producto de nuestro estado mental. Si pensamos que somos gordos, bajitos y feos; seremos eso exactamente, pero si pensamos que somos delgados, esbeltos y bellos, nuestro cuerpo se amoldará a nuestro pensamiento. Es una Ley Divina, y las leyes Divinas jamás se doblegan por nada; son invariables.
Es tan fácil como lo oyes. La mente va grabando como negativos de fotografías en el subconsciente todo lo que queramos. Si sólo hablamos de enfermedades, guerras y defectos; pensamos en ellas, le aplicamos sentimientos y las volvemos a pensar, no faltará mucho para que nuestro subconsciente se vea obligado a reflejar eso mismo en nuestro mundo y asuntos. Si, por el contrario, pensamos en cosas agradables y en el bien para nosotros y los demás, no tardará en manifestarse en nuestro mundo por igual.
La forma de aplicar este maravilloso Principio es que cuando veamos algo negativo en nosotros o en otra persona, inmediatamente decretar mentalmente o audiblemente (como prefieras) la verdad oculta de esa situación, y la verdad es Salud, Vida, Felicidad, Provisión, Amor. Basta con hacer esto y no volver a pensar más en lo negativo para que la situación cambie a como la hemos decretado.
Fuente. http://www.grupometafisicoislascanarias.com/
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